La Discusión sobre la Crisis Mundial – Avance 2

A los agradecimientos expresados en el primer avance me es grato añadir uno muy especial: mis queridos amigos José Benjamín  Escobar y Abdón Suzzarini han sido y serán los árbitros, severos pero cordiales, de todos mis borradores habidos y por haber. Sus comentarios  y observaciones han mejorado grandemente el texto.

De acuerdo con el programa explicado en el primer avance, en este segundo examinamos las causas financieras de la crisis y los proyectos de reforma del sistema financiero. Así mismo continuamos con el examen de la evolución de la crisis, en este caso el período enero-octubre 2010.

Todos los comentarios que he recibido sobre este borrador merecen ser transcritos, pero es imposible porque son muchos y muy buenos. He incluido en el texto algunos de ellos y por propia voluntad de los comentaristas no los menciono; me han manifestado que ello constituye una colaboración para mí, que no tiene el objetivo de aparecer en este escrito. En consecuencia, los comentarios incluidos serán precedidos por el acápite “Comentarista”: Respeto la decisión de mis amigos. Estos comentarios fortalecen mi escrito con un ingrediente de sólido contenido, coloreados en unos casos con toques de fina ironía. Con relación a otros comentarios, he modificado el texto por ser acertadas las observaciones.

Entrevista Sobre La Crisis

Por invitación de la profesora y amiga María Consuelo Chaparro, dicté en el postgrado de Economía Internacional de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, UCV,  una conferencia sobre los avances de mi exploración, como yo la llamo, acerca de la crisis mundial. Víctor Salmerón, el redactor económico de El Universal, asistió al evento y luego me entrevistó. Salmerón no es sólo un excelente periodista económico, es también un serio analista de la economía. El 2009 publicó un libro, “La Gran Depresión del 2009, el cual me gustó mucho y,   por  considerarlo  a nivel de lo que se ha estado publicando sobre el tema en Estados Unidos y en Europa, lo incluí en la bibliografía. Conceptúo que lo publicado refleja bien las ideas centrales de mi intervención. Lo único que observé, y a él se lo comenté, es que  el título, referido al petróleo, que era un tema colateral, no reflejaba lo fundamental de mi trabajo. Pero yo se que ni los autores ni los ´periodistas ponen los títulos, lo cual está asignado a un equipo particular  que a veces, para hacer más llamativa la noticia o artículo, titulan en una forma que no tiene mucho que ver con el contenido. En una ocasión, el recordado Cayetano Ramírez me ´pidió un artículo sobre la importancia del sector servicios en la economía, para una edición aniversario de El Nacional. Yo, obviamente,  coloqué un título que se correspondía con lo que había escrito. Cuando salió publicado, tenía un titulo que no tenía nada que ver ni con los servicios ni con nada. Yo lo califiqué de psicodélico.