Londres—Berlín : Enero/Marzo 2007

GENERALES

El 13 de enero viajé a Londres. A esa ciudad ya no la veo con ojos tan turísticos; mi mayor disfrute allá es visitar y disfrutar con mi familia, mi hija Marina, mis nietos Nathan y Luca y mi yerno Len. Y ese disfrute se vio gratamente ampliado cuando Guillermo Eduardo y Jimena me vinieron a visitar desde París. Me fue especialmente placentero concidir con el cumpleaños de mi nieto Nathan. Así mismo fue muy grato ver a los familiares que tengo en Bristol, Andrea, Alberto, Elena Margarita, Gustavo y la encantadora bebita Fernanda Isabel. Sin embargo, siempre hay lugares interesantes en Londres por los cuales no has pasado antes, o en los cuales no te has fijado bien en ocasiones pasadas o detalles que te llaman la atención. Por ejemplo, me sorprendió observar algunos edificios en Clapham y en el sur de Londres por los cuales había pasado muchas veces, raudo, sin percibir su belleza. Y siempre es grato pasear por la zona turística del centro de Londres, alrededor de Trafalgar Square, Picadilly Circus y Oxford Street, entre otras. Me encanta la villa de St. Albans, al norte de Londres, pero esta vez no tuvimos tiempo de ir.

Noté cambios favorables en mi supermercado favorito, Sainbury’s. Por algún tiempo estuvo en dificultades por la competencia de TESCO. Sin embargo, se ha recuperado y noté varios cambios como factores de esa recuperación: Se han hecho ampliaciones que mejoran la comodidad del cliente; los cajeros han sido entrenados para ser mas amables con el público e incluso entrar en conversación con ellos; cuando se pregunta por un producto, el empleado no te dice “por allá”, sino que va personalmente contigo adonde está ubicado; han instalado numerosos minimercados en diversas partes de la ciudad.

En términos idiomáticos me pasó algo divertido y extraño. Entré a Waterstone a comprar el nuevo libro de Milan Kundera, The Curtain, para hacer traérselo a Beatriz. Pronuncié como yo entendía que era la pronunciación (aproximadamente coertn), y ella me corrige: (cortín). Y yo pensé, me equivoqué y le di “yes, cortín”. Me dice entonces, vaya a información. Allí preguntó por “cortín”, y el empleado me dice “can you spell it?”. Me doy cuenta de que le sonó raro y lo pronuncié como yo pensaba antes que era y entonces entendió; le conté lo que me había pasado y se sonrió. Me tocó pagarle a la misma empleada y le recordé la pronunciación que me indicó y el resultado con el empleado de información y lo que hizo fue reirse. No hay la posibilidad de que fuera extranjera porque en el resto de su pronunciación era pura británica.

Me sucedió algo que titulé de bello. Desde el año pasado andaba detrás de una biografía de uno de mis dos escritores favoritos, Stefan Zweig; el otro es Herman Hesse. Entre otras curiosidades, quería compararlo con su extraordinaria autobiografía “El Mundo de Ayer”, la cual he leído tres veces y la seguiré leyendo. Una de mis interrogantes, es saber mas de su vida después que llegó a Gran Bretaña huyendo de la persecución nazi, y donde fue internado como ciudadano de un país enemigo cuando estalló la segunda guerra mundial, (ironías que tiene la vida), pues el libro termina justo en esa época. Lo ordené a Amazon.uk, donde estaba anunciado, y después de tres meses me informaron que no lo habían conseguido. Hice diligencias en la librería francesa de Nicosia y me informaron que estaba agotado tanto en inglés como en francés, que la única opción era en librerías de segunda mano. Fui entonces a una librería de ese tipo en Londres. El dueño es un señor bastante mayor, que parece mas alemán que británico. Cuando le expliqué lo que quería me indicó en seguida que no lo tenía, mostrando su detallado conocimiento de su extensa librería. Pero me dijo: “Espere un momento”. Se puso a buscar en internet y me dio una lista de los sitios donde lo tienen, por supuesto a precios de libro agotado. Le di las mas expresivas gracias y le dije que había sido “extremely kind and helpful”. Ya pedí el libro y está en camino. Pero además pensé, ese señor no es un vendedor de libros, es un librero, como lo fue Herman Hess.

Con las clases de cricket que reciben mis nietos y viendo algunos juegos del campeonato mundial que se efectuó en El Caribe, tengo ahora una ligera idea de ese juego. Siempre pensé que el beisbol se derivaba directamente de ese deporte. La relación no es tan directa. El beisbol tiene elementos del cricket y de otro juego galo llamado rounder. Y también tiene relación con otros deportes que se jugaban en la antigüedad. No he podido tener respuesta a mi curiosidad de cual deporte exige mas esfuerzo físico, el beisbol o el cricket, pues su desenvolvimiento es totalmente diferente.

A Berlín había ido con Loris en la época de la pared, tanto al Berlín Oeste como al Berlín Este. En este último fuimos tratados como prisioneros de guerra, (pero no de acuerdo a las convenciones internacionales sobre los prisioneros de guerra) antes de pasar y nunca pudimos salir solos. Ibamos de acuerdo al programa que se había organizado para la tour en que viajamos desde Londres. El Berlín Oeste era la vitrina del mundo occidental frente al comunismo al otro lado de la pared. Esta vez me gustó mucho.Y allí sí, había tanto la atracción turística como lo grato de pasar un tiempo con Darío José. Es una ciudad bella y los edificios modernos tienen gran creatividad, no son cajones. La gente es muy amable y colaboradora. En dos ocasiones, cuando estaba en el tranvía enfrente de la máquina de tickets, para decidir qué iba a comprar, se me acercaron jóvenes para preguntarme para donde iba e indicándome lo que decía hacer. Aquí hay que explicar que en Alemania no hay ningún tipo de control previo para entrar a los distintos tipos de transporte colectivo; sólo inspectores de vez en cuando, pero que nunca vi.

Entre las cosas especiales que vi están el Museo Pergamon, donde está reconstruido parte de un templo de esa ciudad griega, con una gran proporción de materiales originales. Y el Museo Histórico, donde uno se puede recrear con la historia de Alemania desde antes de Cristo hasta la actualidad, lo cual se complementa con un cine donde permanentemente pasan jirones de esa historia, en video o en fotos.

Hay una librería y disquera gigantesca, NUSBAM. El sótano está dedicado exclusivamente a la música clásica; es mas grande que la planta baja de HMV en Oxford Street. Pienso que se necesitaría mas de una semana para poder revisar todo lo que tienen, y eso en forma apresurada. Ahora el salón clásico de la HMV me parece una pulpería.

En el Cineplex del edificio de la SONY vimos una extraordinaria película, “La Vie en Rose”, sobre la vida de Edith Piaf. No sabía que su vida había sido tan trágica. La artista Marion Cotillard se transformó en Edith Piaf. Y después de verla como tal, me sorprendió que Guillermo Eduardo me dijera que es bellísima. Darío José y yo pensamos que esa película merece todos los premios por venir, el Cesar, el Oscar a la mejor película extranjera, etc. Ahora quiero saber mas de su vida, y le pedí a la librería francesa que me pidiera su biografía.

MUSICALES

El inicio de mi estadía en Londres comenzó con una satisfacción en relación a las dudas que he manifestado sobre la soprano rusa Anna Netrebko. Al día siguiente de mi llegada leí en la revista “Culture” del Sunday Times una crónica de la interpretación de esa soprano de “Il Puritani”, por Hugh Canning.

Para los que no conocen mi escrito, parte de su contenido.

“Anna Netrebko es la soprano mas festejada de los últimos años. Los elogios se multiplican en la prensa, en la televisión, en internet… Yo debo confesar que Netrebko no me ha impactado en la misma magnitud que Sylvia Sass. No es que no me guste, sí me gusta y mucho. Está muy alto y merece estarlo. Pero no encuentro una cualidad que la distinga especialmente de otras sopranos contemporáneas. Su registro agudo es glorioso, pero también lo es el de Barbara Frittoli, o el de Edita Gruberova. Yo comparé su interpretación de esta aria (Les grands seigneurs…!Ah! je ris de me voir, del Fausto de Gounod) con la de Angela Gheorghiu, otra consentida de la crítica y del público desde mediados de los año 90 y no pude encontrar un pasaje, un matiz, que la distinguiera especialmente respecto a Gheorghiu. No he visto todavía su DVD de Traviata con Villazón, que ha causado sensación mundial, porque además se dice que es una gran actriz. Allí tendré la oportunidad de compararla con muchas grandes intérpretes de Violeta. Seguiré escuchándola permanentemente y si modifico mi opinión les comentaré.” (Ya lo vi, pero sería demasiado largo exponer mi impresión aquí).

El siguiente es el escrito de Canning.

“Netrebko’s beautiful, touching Elvira…demonstrates why she is the hottest soprano on the international circuit without persuading me that the florid Callas-Sutherland roles are really her thing. Smudgy runs, dodgy high notes and a notable lack of anything resembling a trill bedevilled her singing. I suspect that her glory roles lie in the pure-lyric to youthful-dramatic repertoire: we may have to wait for her Tatyana, her Manon Lescaut and her Elisabesth de Valois before she is admitted to the constellation of the operatic greats.”

Me satisfizo, entonces, que mi opinión coincidiera con la de ese reputado crítico de ópera británico.

Después fue pura frustación. Quise ver “La Fille du Regiment”, con Juan Diego Florez y Natalie Dessay, agotado: El Trovador, agotado; un concierto de la mezzo soprano checa Magdalena Kocena, agotado. Comencé a recuperarme cuando asistimos en la sala St. John’s Smith Square a un concierto del bajo italiano Michele Pertusi, a quien no conocía. Resultó sensacional. Una voz bellísima y poderosa. Es joven en términos operáticos, tiene 42 años. Cantó un repertorio muy variado de Ravel, Albéniz, Ibert, Bellini, Denza, Rossini, Verdi. Me refiero especialmente a su espectacular interpretación de La Calumnia de El Barbero de Sevilla y a una bellísimas canciones de Bellini, particularmente “Vaga Luna che inargenti”. El público se volvió loco (nos volvimos) y el cantante tuvo que hacer siete bisses.

La buena racha continuó en Berlín, cuando vimos en el Staatsoper, una regia interpretación de Faalstaf, interpretado por Pertusi, (¡buena suerte para mi!) quien fue ovacionado varias veces. El resto del elenco me gustó bastante. Por cierto, Darío José me preguntó cómo comparaba la interpretación de Pertusi en Berlín con la de Londres. Hay una gran diferencia. Porque en la ópera él que tiene que cantar con un determinado estilo, que es el apropiado para el argumento. En cambio en el concierto, ante la variedad del programa, pudimos disfrutar de todas las cualidades de su voz.

Y terminé con broche de oro en Londres. Asistí en un cine a la interpretación del Barbero de Sevilla, con Juan Diego Florez. Pero no era un película, ¡sino una trasmisión directa desde el Metropolitan Opera House! que fue vista por 60.000 personas en Europa y en Estados Unidos. ¡La globalización llevada a la ópera! Ese novedoso espectáculo, introducido por el nuevo director del Metropolitan da una sensación particular. Uno se siente en el Met, a nivel de palco, y antes de que se iniciara la ópera pudimos ver la sala y la gente entrando y conversando. En el intermedio entrevistaron a los artistas. Juan Diego Florez estuvo grandioso. Los otros cantantes me parecieron de alta calidad. Rosina, la joven mezzo soprano norteamericana Joyce Didonato tiene una voz extraordinaria. Cuando regresé a Chipre me encontré, entre las revistas que me habían llegado en mi ausencia, crónicas muy elogiosas de ella. Y en este momento acabo de leer un comentario en otro número de la revista Culture, donde se clasifica una grabación de “Floridante” de Handael como el CD de la semana. Allí Hugh Canning dice “…this is the one to have (el CD objeto del comentario), however, above all for Didonato fabulous Elmira”. Así mismo estuvieron a la altura: Peter Mattei, Figaro; Bartolo, John Del Carlo; Don Basilio, John Relyea. Las escenas de humor fueron hechas espléndidamente.

GM
Nicosia, abril 2007

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