La Discusión Sobre Katrina

POST-KATRINA

En esta sección comentaremos desarrollos posteriores al huracán. Muy poco tiempo después de Katrina, el 24 de septiembre, el huracán Rita volvió a abatir la costa del Golfo, hacia el oeste de New Orleáns y afectó algunas áreas distintas. Aunque no de la misma magnitud de Katrina, causó extensos daños, sin pérdidas de vidas, pero ampliando la magnitud de la ayuda necesaria y de la reconstrucción. El detalle de este nuevo destructor natural no es objeto de este escrito. Sin embargo, sí es conveniente decir que en los operativos de defensa realizados, se trasluce que muchas de las graves fallas observadas con relación a Katrina fueron rectificadas, al menos en buena parte.

Nos concentraremos en Nueva Orleáns. El estado en que quedó; su evolución posterior hasta el momento (mayo 2006); los nuevos trabajos de defensa, especialmente la reparación de los diques y los proyectos de reconstrucción.

La destrucción que produjo Katrina en Nueva Orleáns, y especialmente la inundación causada por el desplome de los diques, no tiene precedentes en la historia de los Estados Unidos. Las fotos y los videos dan cuenta trágica de una ciudad que existió, especialmente en las áreas inundadas. Y la situación inmediatamente después del huracán, no es básicamente distinta siete meses después. No hay duda que una destrucción de tal naturaleza no puede ser reparada a corto ni a mediano plazo, será un trabajo que si marcha en forma óptima podría tardar alrededor de una década o mucho mas. Pero también las noticias nos informan de que ha habido ineficiencias y bloqueos burocráticos que perjudican el proceso. Que las deficiencias de servicios básicos, y las dificultades de los habitantes para llevar una vida decente, reproducen las observaciones sobre la similaridad con las peores situaciones en Africa, que se hicieron inmediatamente después del huracán. Con respecto a la población original, sólo alrededor de un tercio de la población ha regresado, y es difícil pensar que a corto o mediano plazo, recupere el tamaño poblacional original. Muchos pobladores se han alejado permanentemente.

Una consecuencia lamentable de Katrina ha sido el incremento de los suicidios en Nueva Orleáns, llevados por la frustración y la desolación de ver desaparecido el esfuerzo de toda una vida. Se estima que la tasa de suicidios se ha elevado al doble o más del promedio nacional.

El proceso de reconstrucción se encontró con un dilema inicial: reconstruir o no reconstruir. Los que opinaban en contra alegaban el problema estructural de la ubicación de una parte importante de la ciudad en un área que está por debajo del nivel del mar, y por supuesto, altamente vulnerable a posibles futuros desastres. Sin embargo, es conveniente puntualizar que la situación geográfica delineada no existía cuando se fundó la ciudad, sino que fue producto de obras realizadas posteriormente. Los trabajos de prevención de inundaciones del río Misissipi, derivaron en la recepción de una gigantesca cantidad de sedimentos por parte del mar, lo cual derivó en el resultado indicado respecto a la altura relativa de la ciudad. Podríamos decir que en los argumentos a favor influyó poderosamente el orgullo y el cariño por lo que antes había sido una urbe con características muy peculiares. Pero también hay consideraciones de carácter económico. El puerto de Nueva Orleáns es demasiado importante para Estados Unidos. . Sin la ciudad de Nueva Orleáns no hay puerto de Nueva Orleáns. Los beneficios a largo plazo de la reconstrucción de Nueva Orleáns y su puerto se consideran superiores a los costos, que serán gigantescos. Después de dejar de lado un controversial plan de reconstrucción, elaborado por una comisión, que incluía restricciones al inicio inmediato de los trabajos por parte de los dueños, Nagin anunció un nuevo plan por el cual a los residentes se les permitiría reconstruir en cualquier parte de la ciudad, siempre que lo hicieran a su propio riesgo. Sin embargo, alertó que las partes bajas de la ciudad podrían inundarse nuevamente. El Plan implica la identificación, por parte de los propietarios, de sus terrenos y un esquema de financiamiento, en forma de hipotecas, sobre lo cual no está claro todavía su modus operandi y los montos que serán aportados, especialmente por el Gobierno Federal. Este no ha dado a conocer las reglas y las condiciones para el financiamiento de la reconstrucción, de manera que todo el proceso está en un suspenso. A pesar de ello, hay una intensa actividad en el mercado de bienes raíces, y las ventas de inmuebles en el primer trimestre de este año se elevaron en 60 por ciento con relación al mismo período del 2005. Hay además ambiciosos proyectos urbanísticos para las orillas del río Mississippi. En los procesos de reconstrucción cuando ha habido destrucción total, hay un aspecto positivo; el que partir de cero permite cambios radicales que de lo contrario no habrían sido posibles, y el desarrollo de la creatividad, tanto de la ciudadanía como del Gobierno. Ello está presente en algunas facetas del plan, en el aspecto urbanístico y educativo, especialmente.

En cuanto a la reconstrucción de los diques, está siendo emprendida por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército norteamericano. Los comentarios en los medios indican que se está trabajando intensamente y haciendo un refuerzo superior al existente antes del huracán. Según el Alcalde, de producirse un huracán de categoría 5, que no lo fue Katrina, los diques resistirían y, según sus declaraciones, la ciudad estaría en general mejor preparada para enfrentarlo. Deseamos que así sea. Sin embargo, un informe reciente indica que el derrame de las aguas del lago fue motivada por fallas de construcción. Los primeros resultados de los trabajos que se están realizando estarían listos antes de que se inicie la temporada de huracanes, pero el trabajo completo sólo estará listo para 2010, y aun algunos dudan de que se pueda asegurar un cien por ciento de protección.

Uno de los aspectos interesantes posteriores a Katrina ha sido las investigaciones posteriores que se han realizado acerca de los desastrosas fallas en todos los niveles de la administración pública, sobre lo cual ya hemos tratado en este escrito. La principal es la que realizó una comisión de la Cámara de Representantes. El informe se titula “A Failure of Initiative”, lo que da ya idea de su contenido altamente crítico, y es importante a este respecto que la mayoría de este comité pertenecía al bando republicano. Encuentra responsabilidades a todos los niveles de gobierno, pero considera que la mayor corresponde al gobierno federal. Las autoridades habrían fallado en movilizarse rápidamente para proteger a la población, a pesar de que habían recibido alertas en los días anteriores a Katrina. El Presidente Bush habría podido acelerar una respuesta efectiva si se hubiera incorporado activamente antes de lo que lo hizo. Y deduce que el Presidente no estaba recibiendo orientación adecuada acerca de la magnitud del desastre. Puntualiza como el mas grande de los fracasos, que falló en detectar las probables consecuencias del huracán que se avecinaba y en consecuencia movilizar los activos federales para la evacuación de la ciudad inundada. Si lo hubiera hecho, la asistencia federal habría llegado varios días antes.

El informe también puntualiza su crítica a Chertoff, el jefe de la seguridad nacional, por su falla en no activar un plan que produjera alivio rápido a la población. En cuanto al Gobernador de Luisiana y al Alcade de New Orleáns, considera que esperaron demasiado para anunciar una orden compulsiva de evacuación, la cual se produjo apenas 19 horas antes de la llegada del huracán. Se puntualiza que nadie pareciera haber programado para una evacuación por la inundación provocada por el rompimiento de los diques. El informe no establece responsabilidades concretas de funcionarios, que pudieran dar motivo para un juicio.

La Casa Blanca, habiendo aceptado responsabilidades por las fallas, ha reaccionado frente al informe del Congreso, defendiendo fuertemente al Presidente Bush, y declarando que estuvo totalmente envuelto desde el principio en las operaciones realizadas con Katrina, y ha anunciado su propio informe, en donde se listarían 125 recomendaciones para evitar las fallas que se produjeron.

Por su parte, Brown, en su testimonio al Congreso declaró que él informó debidamente a la Casa Blanca antes y después que Katrina llegó a tierra, lo cual contradice declaraciones tanto de Chertoff como de Bush sobre su desconocimiento de lo que estaba sucediendo. Pero la mayor evidencia es un video que fue dado a conocer, en donde oficiales de la oficina de desastres informan y alertan a Bush y a Chertoff antes de que el huracán golpeara y alertan sobre la posibilidad del rompimiento de los diques. Lo cual contradice declaraciones previas en ese sentido y resquebraja la confiabilidad de sus afirmaciones.

El 27 de abril fue dado a la publicidad el informe del panel designado por el Senado norteamericano para investigar las fallas durante la ocurrencia de Katrina. El informe, “Hurricane Katrina: A Nation still Unprepared”, ratifica los señalamientos negativos por el realizado en la Cámara de representantes, dirigidos a todas las escalas de gobierno, aunque reconoce a Bush el haber declarado el estado de emergencia dos días antes de que Katrina llegara a tierra. La principal recomendación es eliminar a FEMA, a la cual considera insalvable, y sustituirla por el organismo “The National Preparedness and Response Authoritiy”, que aunque seguiría dependiendo del Departamento de Seguridad Doméstica estaría en contacto directo con el Presidente en situaciones de alta emergencia. Esta propuesta ha suscitado críticas, especialmente en el campo del gobierno federal, por considerar que un cambio burocrático no es la solución a los problemas. Entre otras recomendaciones, el organismo debería tener los necesarios recursos financieros y logísticos para hacer frente a las emergencias y mejorar los procedimientos de contratación para evitar despilfarros y fraudes en tiempos de crisis.

A principios de mayo el Alcande Nagin presentó su nuevo plan de emergencia, cuyas carcterísticas principales son los siguientes: el centro del plan es la evacuación mandatoria de la ciudad, para lo cual se proveerá de los medios de transporte necesarios, pero los residentes deben tener su propio plan de emergencia; no habrá puntos de refugios cercanos, sino simplemente traslado intermedio a ciertos lugares, de donde la gente será transportada a otras áreas de Luisiana; el estado de emergencia será declarado cuando el huracán alcance grado 2 –velocidades de 96 a 110 millas por hora y olas de altura de 8 pies- ; la evacuación comenzaría 36 horas antes de la hora estimada para que el huracán golpee; la ciudad, una vez evacuada, será protegida por fuerzas militares y policiales, contra saqueos y robos; habrá una eficiente red de información. Comienza ya a ser discutido y criticado en algunas de sus facetas.

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