Venezuela Mediados de 2008

Es decir, por ligeros que sean los cambios que se quieran hacer en la Constitución, estos tienen que ser procesados a través de los procedimientos indicados en el Capítulo I del  Título IX. Recordemos, por cierto, que los profundos cambios que se proponían  a la Constitución querían hacerse pasar como una enmienda, lo cual le hubiera dado un carácter inconstitucional de haber sido aprobados en el referéndum y que ahora fueron impuestos a través de los decretos-leyes. El cambio de nombre tiene un aspecto mas importante aún.  El concepto “bolivariano” perdió en  el actual régimen su significado general de relativo a Bolívar, para convertirse en sinónimo de chavismo, lo cual queda muy claro en este decreto.

El artículo 118 establece:

“Artículo 118. La educación militar deberá promover y difundir las ideologías de nuestros precursores, emancipadores y próceres venezolanos, en especial las del Libertador Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora, para el estudio e interpretación de la historia patria y su aplicación en los ámbitos: Militar, social, político, cultural, geográfico, ambiental y económico.

Y en la exposición de motivos de la ley se expresa:

“La educación militar, debe tomar como inspiración las bases filosóficas y el pensamiento educativo y social venezolano de Simón Bolívar, quien fue un pensador pre-socialista que, con una claridad política extraordinaria, señaló a “la igualdad establecida y practicada en Venezuela” como el basamento “exclusivo e inmediato” del sistema de gobierno al que visualizó como “el más perfecto” y el de Simón Rodríguez “El Sócrates de Caracas”, quien profundizó aún más que Bolívar en el proyecto
socialista original para las Naciones Sudamericanas. “Cada uno para sí, y Dios para todos”, era según él “la máxima más perversa que puede haber inventado el egoísmo”. En este sentido se extrapola esa igualdad social que debe estar contemplada en la nueva educación militar, en todos los espacios, lugares y momentos.”

Es decir, el basar la educación militar en esos personajes no se deriva de su  significación histórica, sino del supuesto pensamiento “presocialista” de Bolívar y socialista de Simón Rodríguez, conseja que varios analistas e historiadores, como Elías Pino Iturrieta se han encargado de refutar sólidamente. Ese carácter ideológico, y concretamente socialista que se quiere dar a la Fuerza Armada es claramente atentatorio del Artículo 328 de la Constitución, que establece:

Artículo 328. La Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política, organizada por el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la Nación y asegurar  la integridad del espacio geográfico, mediante la defensa militar, la cooperación en el mantenimiento del orden interno y la participación activa en el desarrollo nacional, de acuerdo con esta Constitución y con la Ley. En el cumplimiento de sus funciones está al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna….”

La contradicción entre las dos concepciones no puede ser mas clara.

En la propuesta de reforma constitucional se proponía agregar  a los componentes de la fuerza armada, la milicia:

Artículo 329. La Fuerza Armada Bolivariana está integrada por los distintos cuerpos de tierra, mar y aire, organizados de acuerdo a la ley orgánica correspondiente en los siguientes componentes militares: el Ejército Nacional Bolivariano, la Armada Nacional Bolivariana, la Aviación Nacional Bolivariana, la Guardia Nacional Bolivariana y la Milicia Nacional Bolivariana; con un régimen especial de carrera, educación y disciplina; amparada por un Sistema de Seguridad Social integral propio, según lo establezca su respectiva ley orgánica.

La nueva ley de la fuerza armada no incluye a la milicia entre los componentes de la fuerza armada a la milicia. En su lugar se la incluye a través de un capítulo especial, cuyo definitorio establece:

Artículo 43. La Milicia Nacional Bolivariana es un cuerpo especial organizado por el Estado Venezolano, integrado por la Reserva Militar y la Milicia Territorial destinada a complementar a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en la Defensa Integral de la Nación, para contribuir en garantizar su independencia y soberanía. Los aspectos inherentes a la organización, funcionamiento y demás aspectos administrativos y operacionales serán determinados por el reglamento respectivo. La Milicia Nacional Bolivariana depende directamente del Presidente o Presidenta de la República Bolivariana de Venezuela y Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en todo lo relativo a los aspectos operacionales y para los asuntos administrativos dependerá del Ministro del Poder Popular para la Defensa.

Esto es un subterfugio jurídico  para evadir el hecho de que la creación de la milicia fue rechazada en el referéndum. Realmente, según la ley promulgada y todos los aspectos del título respectivo, esa milicia es otro componente de la fuerza armada, que colide con el artículo 328 de la Constitución, que establece “…La Fuerza Armada Nacional está integrada por el Ejército, la Armada, la Aviación y la Guardia Nacional…” Aquí es pertinente nuevamente lo referente a los aspectos taxativos de la Constitución: los componentes de la fuerza armada no pueden ser modificados, así sea la forma en que quiera presentársele, sino con una reforma constitucional, que fue lo que se pretendió hacer y fue rechazado en el referendo.

En la ley el Presidente de la República asume el control militar de la fuerza armada, con lo cual el Ministerio de la Defensa queda como un organismo simplemente administrativo:

Artículo 7º. El Presidente o Presidenta de la República Bolivariana de Venezuela y Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ejerce la línea de mando operacional en forma directa o a través de un militar en servicio activo, (subrayado mío) expresamente designado para todas las actividades relacionadas con la conducción de operaciones o empleo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

De esa forma cumple el Presidente  su sueño de vestir el uniforme militar de nuevo, “legalmente”, pues ello le había sido prohibido por la propia fuerza armada, por ser ilegal. Pero por lo otra, y mas importante, se ratifica su aspiración de tomar en sus manos el máximo poder posible. La condición de mando militar directo por parte del Presidente de la República no tiene precedentes en los países democráticos. Además, la ley establece que los grados militares son permanentes. Qué pasará entonces cuando Chávez deje ser Presidente y cómo se compatibilizaría esto con el nuevo Presidente de la República?

Lo aquí tratado, otros vicios de inconstitucionalidad e inconsistencias han sido examinados por diversos especialistas. El General ® Ovidio Poggioli introdujo ante el Tribunal Supremo una demanda de inconstitucionalidad de la ley. Podríamos adivinar la suerte de esa demanda?

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