Diario de Beirut

Nota Introductoria

Este Diario lo terminé el 10 de julio del 2006. Sin imaginarme que 48 horas después se desataría una tragedia sobre El Líbano, cuando Israel atacó, en represalia por la captura de dos soldados israelíes y la muerte de otros, por parte de Hezbollah. A partir del 12 de julio seguí con asombro y con dolor cómo la fuerza aérea de Israel comenzó una destrucción sistemática de la infraestructura libanesa con su carga de pérdidas humanas, de heridos y desplazados, con un resultado catastrófico que durará décadas para ser reparado, excepto las pérdidas de vidas, que nunca podrán ser recuperadas. Y ese mismo dolor lo sentí por la destrucción y también pérdida de vidas en Israel, causadas por los cohetes de Hezbollah. Después pareció una ironía la invocación a la paz que hice al final del Diario.


Ambas partes tienen responsabilidad. No hay duda que Hezbollah (shiita) es una creación del gobierno iraní (shiita). Y por los principios religiosos, toda decisión importante de Hezbollah tiene que ser autorizada por la suprema autoridad del shiismo, en este caso el iraní Khaemini. Tampoco hay duda de que Hezbollah inició la acciones con el secuestro de los dos soldados israelíes y la muerte de otros. El sur de El Líbano ha sido por tiempo territorio bajo la única autoridad de Hezbollah, política y militar. Y como digo en el Diario, estaba en discusión su desarme. Por otra parte, Israel tiene, en forma ilegal, numerosos prisioneros libaneses de las guerras anteriores. Hay que tener en cuenta que, como también digo en el Diario, después del asesinato de Hariri hubo un avance de la democracia en El Líbano, a pesar de numerosos problemas religiosos y políticos, y de allí mi invocación a la solución pacífica de los problemas. La reacción de Israel no fue en lo absoluto proporcional al daño causado por Hezbollah, y parece mas bien, de lo cual hay indicios, que se usó ese pretexto para poner en marcha un plan de destrucción detalladamente preparado. Un soldado israelí, en términos irónicos, dijo: “Hemos fracasado, queríamos retroceder a El Líbano en 50 años, y sólo lo hemos retrocedido en 20 años”. Un periodista que pasó por una zona bombardeada dijo: “La destrucción que he visto indica que no sólo se quería destruir, sino que allí no se pudiera levantar nada por mucho tiempo”. Mucho de lo que hizo Israel, especialmente la muerte de civiles, califica, según los tratados internacionales sobre la materia, como crímenes de guerra, como también lo es el lanzamiento de cohetes a zonas civiles de Israel por parte de Hezbollah. La relación de Estados Unidos, y concretamente del Presidente Bush, es de vital importancia. El Líbano era su tacita de plata en su política declarada de impulsar la democracia en el Medio Oriente y de anular la influencia de Irán y de Siria sobre ese país. Pero la salvaje reacción de Israel, apoyada claramente por Bush, ha producido todo lo contrario de los objetivos. Hezbollah, al haber hecho frente al ejército israelí con apenas alrededor de 2000 hombres, lo que no pudieron hacer antes ejércitos árabes combinados, lo ha convertido en el grupo mas prestigiado del Medio Oriente, incluso por gente que antes lo adversaba, y ahora la democracia en El Líbano tiene un camino incierto. Fue demasiado descarada la decisión de Bush, seguido por Blair, de que no hubiera el cese del fuego hasta que no hubiera la destrucción deseada. En una declaración Bush decía, mas o menos: No están dadas las condiciones para un cese del fuego en El Líbano. He ordenado ayuda humanitaria para ese país. Yo dije que la traducción sería ésta: Quiero que Israel siga destruyendo y matando. Pero no se preocupen, después yo los ayudo. El resultado es que los odios se han exacerbado y el futuro es mas incierto que antes.

El conflicto duró 33 días, al cabo de los cuales se logró una paz, que sigue siendo precaria, bajo la supervisión de un contingente armado de las Naciones Unidas. Y en el interior del Líbano las tensiones se han agudizado entre las fuerzas políticas, amenazando con una repetición de la terrible guerra civil anterior, lo cual afortunadamente no ha sucedido (mayo 2007).

Es evidente que tanto este conflicto como los anteriores entre El Líbano el Israel, son un derivado del conflicto israelí-palestino. Después de julio del 2006 he leído mucho sobre ello, tanto en términos políticos como históricos. Se pueden leer argumentos, aparentemente poderosos de una parte, para luego ser destrozados por contra argumentaciones de la otra. Por encima de todo ello hay una verdad de Perogrullo: La única solución es la existencia de dos Estados, palestino e israelí, recíprocamente reconocidos, con condiciones que incluso han sido aceptadas antes por los dos. En este momento hay un movimiento hacia ese objetivo –numerosos han fracasado antes- y crucemos los dedos de que éste logre esa meta en forma permanente.

Este fue Diario fue distribuido inicialmente entre familiares y amigos. Después que estalló el conflicto, algunos allegados me expresaron que valía la pena publicarlo. La opinión que me decidió definitivamente a hacerlo fue la de que mi escrito era el testimonio de un venezolano inmediatamente antes del conflicto. Pero además, ante la magnitud de la tragedia, tenía reservas para publicarlo tal como lo escribí, por algunos párrafos que podrían considerarse humorísticos o frívolos, que chocaban con lo que sucedió. Nuevamente fui convencido de que era mas valioso publicar mis impresiones de El Líbano tal como las sentí y las vi antes de la conflagración, y así se publican.

Cuando termino esta nota –22 de mayo- las noticias no son buenas. El intercambio de cohetes por parte de Hamas y el ejército israelí se ha agudizado, con su carga de destrucción y pérdidas humanas de parte y parte. En El Líbano el ejército está atacando el refugio palestino en las afueras de Trípoli. El Gobierno ha declarado que es refugio ha declarado que ese refugio se ha convertido en un foco de perturbación, robos, ataques al ejército y la formación de grupos terroristas asociados a Al-Qaida. Ha habido bajas de ambos lados y también lamentables pérdidas civiles. Finalizo esta nota como finalicé el Diario: “Mis votos son porque El Líbano –y también Israel/Palestina resuelva(n) sus difíciles problemas en forma pacífica y que la democracia y el desarrollo avancen satisfactoriamente”. Algún día volveré sobre este espinoso tema y ojalá tenga desarrollos positivos qué comentar.

RECUENTO CRONOLOGICO

Entre los días 16 y 19 de mayo de 2006 estuve en Beirut, en diligencias personales en la Embajada de Venezuela en El Líbano, que es para también para Chipre. Como era la primera vez que viajaba a un país árabe, traté de captar detalles, incluso pequeños, que me facilitaran una idea del país y a la vez plasmarlos en forma escrita.


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