Experiencias Docentes:
Charla en la Universidad Central de Venezuela

Libertad de Expresión al Estudiante. La Universidad, como su nombre lo indica, es un sitio especial donde se debe discutir  sin restricciones todas las ideas. La censura es anti-Universidad. El estudiante debe sentirse libre de discutir, aún acaloradamente con el profesor, siempre que la discusión se mantenga en el plano intelectual. Por eso, me preocupó un caso del que tuve conocimiento, pero debo aclarar que no tuve información directa de los participantes. Se trata de una amarga discusión que se produjo entre un estudiante y un profesor muy apreciado por mi, tanto en lo personal como por su alta inteligencia y profundo conocimiento profesional. Pues bien, derivado de esa discusión el profesor solicitó al Consejo de la Facultad la expulsión por un año del estudiante. Pienso que aunque hubiera habido alguna alusión personal por parte del alumno, el profesor ha debido obviarla, tratándose de que fue una discusión fundamentalmente intelectual.

Algunos profesores no aceptan en los exámenes otra cosa que no sean sus ideas. Y se da el caso lamentable que, cuando comienza el año escolar, muchos estudiantes tratan de descubrir la ideología del docente, para proceder en consecuencia.

En una clase, un estudiante me increpó airado: “Profesor, yo no estoy de acuerdo con sus clases porque usted lo que da es economía burguesa”. Aparte de que ello era falso, porque procuraba exponer las distintas tendencias respecto a un tema, le expliqué pacientemente que para poder criticar una teoría, había que conocerla profundamente y que la estructura fundamental de la teoría del comercio internacional, Adam Smith, Ricardo, Hecksler-Ohlin, debía ser estudiada. No me pasó por la mente una retaliación contra él. Por cierto, que ese estudiante, después de graduado, ha sido muy exitoso en empresas de la “economía burguesa”.

En otra ocasión  se me presentó una situación interesante. Con motivo de los extraordinarios ingresos que Venezuela estaba recibiendo con motivo de la llamada “crisis energética”, a principios de los años 70, puse en un año como examen final, la siguiente única pregunta: “A la luz de la crisis energética actual, examine la política económica internacional de Venezuela”. Cuando estaba revisando los exámenes, muchos muy interesantes, me encontré con que un estudiante había puesto una nota al margen, en la primera página de su respuesta:

“Considero que examinar la política económica de un país capitalista no tiene sentido. Pero ya que es una exigencia del examen, lo haré”. Era un insulto, su examen no tiene sentido. Mi primer pensamiento fue: “Ojalá que haya escrito para el 10, porque  si es aplazado puede considerar que es una retaliación por su nota; y así fue, pasó con 10 puntos. Pero a su vez yo le puse también una nota al margen y le entregué su examen:

“Considero que un economista que se dice marxista y que desprecia examinar la política económica de un país capitalista, servirá muy poco, como economista, en una economía socialista”.
Qué es eso de “falta de respeto” por parte del estudiante hacia el profesor en una discusión intelectual? No es universitario. A este respecto quiero comentarles sobre un artículo de un profesor muy destacado de nuestra Universidad, hace varios años. El escribió un artículo donde criticaba, desde su punto de vista, el libro del antropólogo norteamericano, Oscar Lewis, “Los hijos de Sánchez”. Su método de investigación consistía en vivir un tiempo largo en una casa de familia para analizar desde el punto de vista antropológico y sociológico las diversas facetas del comportamiento de todos los integrantes de esa familia.. Hasta casi el final el análisis crítico del profesor se mantenía en el plano intelectual, en lo cual uno podía estar de acuerdo o diferir. Pero el profesor concluía con la siguiente frase: “A la luz del análisis realizado, este libro debe ser prohibido en la Universidad Central de Venezuela.” Los comentarios sobran.

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