Venezuela: Si al NO

En este blog escribí un artículo en noviembre, donde establecía mi posición sobre la propuesta de cambio constitucional del Presidente de la República y las terribles consecuencias que para Venezuela hubiera tenido su aprobación. Por lo tanto, para este nuevo artículo no necesito entrar en antecedentes, que están expuestos allí.

El resultado es todos conocido: en el referendo que se efectuó el 2 de de este mes el NO ganó con una estrecha diferencia. Aquí daré mis impresiones preliminares posteriores a dicho referéndum.

Me referiré, en primer lugar, a los resultados cuantitativos. Haciendo abstracción de que se hubiera producido cierta alteración en las cifras, como se ha comentado, el rechazo de la propuesta por parte del pueblo venezolano es mayor de lo que muestran esas cifras. En primer lugar, si se toma en cuenta que el Gobierno, y personalmente el Presidente, ejercieron todo el peso de su poder, en sus distintas manifestaciones, para presionar al electorado a votar por el SI, la diferencia que se hubiera producido de no haber sido ese el caso, hubiera sido mucho mayor. En segundo lugar, hubo una abstención muy alta de mas de 40%. Siempre es difícil precisar cual es la motivación de la abstención. Sin embargo, el Presidente nos ayuda a despejar esta incógnita. En su alocución de reconocimiento de la derrota, manifestó que 3 millones de votantes que habían votado por él para la Presidencia en diciembre, no votaron por el SI y se abstuvieron, o sea que no estaban de acuerdo con su propuesta. Todo ello quiere decir que la abrumadora mayoría del pueblo venezolano, chavista y no chavista, estuvo y está en contra de la modificación propuesta de la Constitución actual.

En las filas chavistas hay terquedad y ceguera. El Presidente de la República declara que mantiene su propuesta, que no le quita ni una coma y que la volverá a presentar, haciendo a un lado lo que dice su propia Constitución en el artículo 345: “…La iniciativa de reforma constitucional que no sea aprobada, no podrá presentarse de nuevo en un mismo período constitucional a la Asamblea Nacional”. Por supuesto, la Asamblea Nacional respalda al Presidente en sus declaraciones y en sus propósitos. A este respecto, es conveniente resaltar que todas y cada una de las propuestas fue rechazada. El diputado Tascón dice que al chavismo no le pasó nada, fue sólo una campanada. El diputado Carlos Escarrá, abogado constitucionalista, dice: “El bravo pueblo no fue derrotado, 49,4 por ciento aprobó el socialismo, un éxito…”, lo cual es falso por las explicaciones que hemos hecho antes.

En virtud del peligro de querer desconocer en la práctica los resultados del referendo y sus consecuencias, es conveniente listar algunas de los aspectos que no se pueden afirmar y que no se pueden incluir de aquí en adelante en disposiciones legales, en el tiempo que resta del actual período constitucional.

  • No se debe afirmar que la meta del gobierno es la construcción de un régimen socialista. En un aspecto particular, las cuñas televisivas o los avisos periodísticos no debe seguir terminando “Construyendo el Socialismo Bolivariano”.
  • El Presidente no está facultado para establecer “Regiones Estratégicas de Defensa”.
  • El Presidente de la República no está facultado para remover y designar las autoridades de las distintas entidades regionales y municipales.
  • Debe estar muy claro que las personas pueden dedicarse libremente a la actividad económica de su preferencia.
  • No se deben fomentar y desarrollar distintas formas de empresas y unidades económicas “para la construcción colectiva y cooperativa de una economía socialista”.
  • Debe quedar claro que “Toda persona tiene derecho al uso, goce, disfrute y disposición de sus bienes”.
  • El “Poder Popular” es inexistente constitucionalmente.
  • El Poder Público Nacional no está facultado para “La creación, supresión, ordenación y gestión de provincias federales, regiones estratégicas de defensa, territorios federales, municipios federales, ciudades federales y comunales, distritos funcionales, regiones marítimas y distritos insulares.”
  • El sistema descentralizado de gobierno está absolutamente vigente.
  • El Presidente no está facultado para nombrar Vicepresidentes, a través de los cuales gobernaría en grupos de Estados, por encima de los Gobernadores electos.
  • El Presidente sigue durando seis años en sus funciones y no se puede reelegir para un tercer período consecutivo.
  • La remoción de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia seguirá siendo decidida por un mínimo de dos tercios de la Asamblea Nacional.
  • Es inconstitucional y desconocería lo decidido en el referendum decir que “El régimen socioeconómico de la República Bolivariana de Venezuela se fundamenta en los principios socialistas…”
  • El Banco Central de Venezuela continúa siendo legalmente “persona jurídica de derecho público con autonomía para la formulación y el ejercicio de las políticas de su competencia”.
  • La Fuerza Armada Nacional continúa siendo “una institución esencialmene profesional” y en el cumplimiento de sus funciones sigue estando “al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna”. Tanto por estas cláusulas como por el hecho de que en el referendo se rechazó el intento de convertir a Venezuela en una sociedad socialista, el ahora saludo obligatorio de los militares, “Patria, Socialismo o Muerte” es inconstitucional. Sin embargo, en una actitud desafiante, varios de los diputados que intervinieron en la sesión de la Asamblea Nacional del 4 de diciembre, terminaron su alocución con ese saludo. Y el Ministro de la Defensa, cuando un periodista le preguntó sobre la opinión de la oposición de que ese saludo no podía continuar dijo: “Ya le voy a responder a su pregunta, y en alta e inteligible voz exclamó: Patria, Socialismo o Muerte”. (¡)
  • Están plenamente vigentes las garantías que son reconocidas en la Constitución a los ciudadanos en casos de estados de excepción.
  • No podrá “el Ejecutivo Nacional mediante decretos leyes o decreto ley, regular la transición al Modelo de Economía Socialista”. Cualquier intento de introducir esta fallida cláusula a través de los poderes legislativos otorgados antes al Presidente será inconstitucional.

No se puede escapar que varios de los puntos mencionados, y otros mas, han sido puestos en práctica por el Gobierno, en violación de la Constitución, como comentamos en el artículo anterior. Pero a través del referendo la Nación dijo constitucionalmente y expresamente NO, de manera que volver a intentarlo sería doblemente inconstitucional.

El TSJ rechazó todos los recursos que le fueron presentados contra el referendo, cuando no hay en la Constitución ningún intersticio jurídico para haber canalizado la propuesta a través de la Asamblea Nacional. Ante los nuevos intentos anunciados de presentar la propuesta, volverá el máximo tribunal a avalar ese intento, violando entonces el artículo 345 de la Constitución?

En virtud de los nuevos intentos del Presidente de imponer en Venezuela un régimen socialista (totalitario), es útil e interesante revisar la evolución del pensamiento del que ha sido en tiempos recientes su principal asesor ideológico: Heinz Dieterich. El escribió un libro, “Hugo Chávez y el Socialismo del Siglo XXI”, altamente elogioso del Presidente.

Dice Dieterich entre otras ideas:

“Hugo Chávez se catapultó a la vanguardia del debate mundial, al proclamar la necesidad de “seguir alejándonos del capitalismo” e “inventar el socialismo del siglo XXI”. Caso seguido, el Comandante reforzó su posición, enfatizando que el socialismo en Venezuela sería de carácter democrático y participativo, “en concordancia con las ideas originales de Carlos Marx y Federico Engels”…Y no había muchos protagonistas cuyo llamado hubiera logrado encontrar eco a nivel mundial…Quedaba entonces, sólo Hugo Chávez con la capacidad moral, política y mediática de establecer la posición de vanguardia que el desarrollo de la humanidad requiere con suerte. Y, por suerte, el Comandante no se negó a cargar con la cruz de la vanguardia”.

Luego, en una declaración días antes del referendo manifestó que no está de acuerdo con algunos aspectos de la propuesta, en particular la extensión del período presidencial a siete años, pero manifiesta su acuerdo con el “SI” porque es “el mal menor”. Después del referendo escribió:

“La causa principal de la derrota en Venezuela es el sistema vertical de la conducción del proceso bolivariano. Esto es evidente en sus tres instancias formales, en las cuales el Presidente no tiene contrapeso alguno en el parlamento, el gabinete y el partido (y yo añadiría en el Poder Judicial). El parlamento (Asamblea Nacional) es, esencialmente, una caja de resonancia de la voluntad presidencial, donde los diputados controlados por tres “capataces” dicen “si” a todo lo que él plantea, aunque sea inviable. La responsabilidad de esta situación reside en parte considerable en los diputados oficialistas, que no quieren perder sus prebendas”.

Estas afirmaciones, sobre situaciones por todos conocidas, son importantísimas por venir de quien provienen, pues significan que Dieterich está desilusionado de Hugo Chávez; ya no cree que él pueda ser el exponente, el líder, para desarrollar el idílico “Socialismo del Siglo XXI”, expuesto en la obra mencionada y en otras.

Se ciernen nuevos peligros sobre el futuro de la democracia en Venezuela. Sólo la unidad lograda para el referendo puede hacerles frente.

GM
7.12.07

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